lunes, 12 de febrero de 2007

En esta ocasión acudimos a la Secundaria 231 con la finalidad de realizar una observación etnográfica durante la hora de receso.

Llegamos a las instalaciones alrededor de las 17:00 veinte minutos antes de que terminarán clases. Esto nos permitió tener una breve entrevista con la coordinadora académica, la cual nos hablo sobre la ubicación de los distintos grupos en el edificio, así como apuntarnos a cuales eran los grupos más problemáticos.

Una vez hecho esto, nos dividimos en equipos de dos, quedando en la siguiente disposición: Regina y Juan Carlos, Clarissa y Marcos, Nathalie y Gerardo. Cada grupo eligio un área determinada para ubicarse y desde ahí hacer la observación del recreo.

El recreo inició puntualmente a las 17:20 y duró hasta las 17:40

Durante estos 20 minutos pudimos observar lo siguiente:

- El punto de reunión inmediato era la cooperativa o tiendita. Los alumnos saliendo de clase se dirijian inmediatamente a comprar algo.
- La mayoría de los jovenes iban en grupos de 2 o 3 personas, conformados por miembros del mismo sexo, había tan sólo uno o dos grupos mixtos.
- El trato entre los alumnos sin ser excesivamente violento, denotaba cierta agresividad, ya que predominaban los empujones y golpes.
- En un momento dado, varios alumnos mayores persiguieron a un alumno de mucho menor edad, hasta que lo atraparon y procedieron a maltratarlo y hacerle “poste” con la reja de los salones del segundo piso.
- En general pudimos notar que existián cierto perfil de alumno “aprovechado” que utilizando su condición de más grande, en edad, estatura o peso, “caciqueaba” a alumnos de menor tamaño o edad.

Es importante recalcar que nuestra presencia causo cierta expectativa en los alumnos, provocando que los más curiosos se acercaran inmediatamente a preguntar el porque de nuestra presencia. También, notamos que estos eventos violentos cesaban o se aminoraban en cuanto notaban nuestra presencia. De igual manera, si pasabamos caminando frente a los alumnos, estos cambiaban de su postura relajada, a una postura mucho más rigida, dando la impresión de “comportarse” frente a nosotros.

Una vez terminado el recreo, regresamos a la Universidad, dando por terminada nuestra visita de la semana.

martes, 30 de enero de 2007

Primera visita a la Secundaria

El martes 23 de enero fuimos por primera vez a la secundaria 231 del pueblo de Santa Fe. Nos recibió la Directora y en una muy interesante entrevista nos explicó que ésta no es una secundaria como cualquier otra. Aquí, la heterogeneidad del grupo hace toda la diferencia. Se trata de alumnos de entre 13 y 16 años, que por dificultades académicas han pasado al turno vespertino.
Según nos explicó la Directora, el principal problema de estos alumnos no es académico, sino emocional. Las dificultades económicas, la fragmentación familiar y la falta de cariño y atención han llevado a la depresión e incluso el suicidio de algunos alumnos.
Por otra parte, la sensible resistencia de algunos profesores para fomentar actividades de recreación grupal impone inmediatamente una barrera entre nuestro proyecto primario y la libertad para llevarlo a cabo.
Por razones de tiempo y ausencia de profesores, tenemos la posibilidad de tener un grupo fijo, al que posiblemente demos la opción de acercarse voluntariamente a este proyecto.
Aunque estamos solo en el proceso de establecer un protocolo de investigación, se perfilan ya algunas opciones como la repartición de cámaras desechables para tener un acercamiento expresivo del entorno de cada uno, con la posibilidad de convertirlo después en un proyecto participativo que pueda exponerse ya sea en la escuela o en la universidad.
Por otra parte, la Directora nos propuso una parcela del patio para sembrar jitomates, espinaca o maíz, como una manera de vincular a los alumnos (y no “chavos”, ojo…) con la posibilidad de participar en un trabajo que, literalmente, dará frutos con el tiempo.